LA FIESTA ES NUESTRA. Se juntan papeles cortados y sin cortar en el club para los recibimientos en el Torneo 2017/18. Acercálos a la sede del Parque y colaborá con la fiesta que hacemos siempre!

PERSONALIDAD |

Marcelo Bielsa



El nombre y apellido que hablan por sí solos. Para la gran mayoría del pueblo leproso es nada más ni nada menos que el número 1. El hombre que revolucionó la historia de Newell’s no solo desde sus logros sino, y sobre todo, desde sus formas.
Marcelo encarna el ideal de lo que todos buscamos y queremos ver en los jugadores, técnicos, dirigentes y cualquier persona que nos represente a los hinchas puertas adentro de Newell’s Old Boys: humildad, seriedad, dedicación, compromiso, trabajo (hasta la obsesión), honestidad y amor incondicional por estos colores. Esos son los valores que emana en cada uno de sus actos y palabras, y que le marcaron el camino a lo largo de toda su vida.

A los 13 años llegó al más grande del interior para hacer las inferiores y formarse como futbolista. Bajo este rol, debutó en la primera división leprosa un 29 de febrero de 1976 enfrentando a River Plate. A fines de ese año, fue parte de la selección argentina que obtuvo la medalla de bronce en el Preolímpico de Brasil, equipo que estuvo particularmente conformado por todos jugadores de Newell’s. Tras una lesión que lo mantuvo fuera de las canchas un largo tiempo, Bielsa fue transferido a Instituto de Córdoba donde tuvo un paso fugaz, al igual que en Argentino de Rosario, último club donde jugó de manera oficial y convirtió su único gol en primera. Se retiró en 1980 pero ya desde entonces, Marcelo estudiaba Profesorado de Educación Física y analizaba videos de partidos de las ligas europeas.
Rápidamente inició su carrera como entrenador a cargo del seleccionado de la Universidad de Buenos Aires, donde no tuvo continuidad debido a la alta exigencia que le imponía a los estudiantes que conformaban el equipo. El año 1982 marcaría el comienzo de la historia grande de Marcelo con Newell’s, esta vez en el banco, definitivamente su lugar en el fútbol. En las inferiores, con la compañía de Jorge Griffa, llevó a cabo un proyecto de juveniles que daría sus frutos años después, coronando la época dorada de la centenaria historia rojinegra. Recorrió miles y miles de kilómetros a lo largo y a lo ancho del país en un Fiat 147, reclutando jóvenes promesas que más tarde se convertirían en campeones de primer nivel como Pochettino, Batistuta o Berizzo, entre otros. Con un trabajo continuado hasta fines de la década, se ganó al apodo de “Loco” por sus métodos de entrenamiento, su obsesión por el trabajo y su manera de ser, pero ganó también su chance de dirigir al primer equipo, cuando la dirigencia leprosa le ofreció el cargo en Julio de 1990, premio al exitoso papel que desempeñó a cargo de las inferiores del club.
Ya al mando de la primera división, subió consigo a 10 jugadores de inferiores y le imprimió su sello al equipo desde un primer momento: agresividad, el ataque y la defensa con todos los jugadores del campo, una manera fanática de entender y vivir los clásicos (que fueron puntos de inflexión en cada uno de sus títulos en Newell’s) y por sobre todas las cosas, la comunión de sus equipos con la hinchada.
De su mano, Newell’s se consagraría campeón en su primer torneo como DT de primera, el Apertura 1990. Aquella tarde de la definición en cancha de Ferro, inmortalizó su grito de “Newell´s Carajo!” subido a los hombros de un hincha mientras revoleaba la rojinegra al viento. La obtención de aquel Apertura le otorgó a la Lepra la posibilidad de disputar una inolvidable final con Boca al año siguiente, al que vencería en un duelo dramático e histórico, para alzarse con el Torneo Unificación el 9 de Julio de 1991. En el año 1992, Bielsa emprendió con sus muchachos la pelea del torneo local y la Copa Libertadores a la par, y llevó a Newell’s a instancias finales en ambas competiciones. Tras habérsele escapado el certamen internacional llevando su definición a la suerte de los penales frente a uno de los mejores equipos sudamericanos de la historia, su plantel dió una muestra de carácter al recuperarse rápidamente y alzarse con el Torneo Clausura 1992, el tercero del “Loco” en su tercer año como DT.
Luego de su imborrable y gloriosa trayectoria como entrenador de Newell’s, Marcelo dejó el club para continuar con una enorme carrera como director ténico que lo vería, por ejemplo, rompiendo récords con la selección nacional y haciendo historia con la selección chilena, entre otros logros que supo conseguir en diferentes clubes del mundo, ganándose un reconocimiento internacional.
El 14 de diciembre de 2008, se hizo presente en las elecciones electorales para contribuir con su voto al fin del proceso más oscuro en la historia de Newell’s, demostrando que a pesar de la distancia en tiempo y espacio, su compromiso con la instutición se mantenía intacto. Un año después, el 22 de diciembre de 2009, el club lo homenajeó nada más ni nada menos que con el nombramiento del estadio, en una celebración de más de 30 mil leprosos que contó con su presencia.
Desde el momento en que se alejó, toda su gente sueña y aguarda por verlo nuevamente caminando al lado del banco rojinegro, mientras festeja cada victoria suya en donde sea que dirija y lo acompaña en el sentimiento donde sea que esté. Porque donde él está, está Newell’s. Porque donde pisa, lleva nuestra bandera consigo representándonos. Porque Marcelo Bielsa ES Newell’s. Sus frases “Yo soy leproso hasta la médula” o “dificilmente quiera a alguna otra camiseta más que a la de Newell’s” lo pintan como lo que es: un enfermo de lepra más.
Más allá de protagonizar el momento cumbre de la historia leprosa, lo de Bielsa traspasa los límites de lo deportivo. Revolucionó y nutrió con sus formas a la identidad del hincha de Newell’s y dejó un legado inmortal que se transmitirá a lo largo de todas las generaciones de leprosos.

 

 

Superliga 2017/18 - Fecha 8


Patronato vs Newell's

Lunes 6/11 - 19.05 hs
Estadio Presbítero B. Grella

 

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